Las ventas globales de modelos puramente térmicos ceden por debajo del 50% en el primer semestre de 2026, impulsadas por el tirón de los híbridos.
El automóvil de gasolina tradicional acaba de ceder su trono en el mercado mundial de vehículos nuevos. Entre enero y junio de 2026, los modelos equipados exclusivamente con motor térmico de gasolina representaron el 49% de las ventas globales, según datos de Mobility Global analizados por Nikkei Asia.
Aunque la brecha pueda parecer ajustada, la cifra encierra un cambio de paradigma histórico. Durante décadas, el coche de gasolina sin electrificar ha dominado las matriculaciones globales de forma incontestable. Ahora, por primera vez en los registros de la industria, queda por debajo de la frontera del 50%.
El descenso no responde a un ajuste leve. Las ventas de turismos de gasolina sin ningún tipo de electrificación experimentaron un retroceso interanual del 10%, situándose en 20,25 millones de unidades. La perspectiva histórica ayuda a entender la magnitud del fenómeno: en 2021, esta tecnología concentraba el 73% del mercado global, y hace apenas un año mantenía todavía el 52%.
Los híbridos lideran la transición tecnológica
La pérdida de hegemonía de la combustión pura no se explica únicamente por la debilidad económica de ciertos mercados. El gran dinamizador es la electrificación, aunque el proceso no sigue el guion lineal que muchos preveían.
Los híbridos convencionales (HEV) —aquellos que combinan un bloque de gasolina con un motor eléctrico sin necesidad de enchufe— alcanzaron los 7,27 millones de matriculaciones en los seis primeros meses del año. Esta cifra representa el 18% de las ventas mundiales y supone un crecimiento del 10% en comparación con el mismo periodo de 2025.
Por su parte, los eléctricos de batería (BEV) sumaron 6,87 millones de unidades matriculadas, lo que se traduce en un ascenso del 12% y una cuota global del 17%. De este modo, la tecnología híbrida convencional ha superado ligeramente a los eléctricos puros en cuota de mercado mundial. Esta dinámica confirma que un gran porcentaje de conductores utiliza el formato híbrido como paso intermedio hacia la movilidad cero emisiones.
China y Europa aceleran el ritmo
El cambio de tendencia global tiene un claro catalizador geográfico. En China, el mercado automovilístico más grande del planeta, la comercialización de turismos exclusivos de gasolina cayó un 26%, la mayor contracción registrada entre las grandes potencias.
Europa sigue una ruta parecida. Las matriculaciones de gasolina sin electrificar descendieron un 13% en el continente, mientras que los vehículos 100% eléctricos aumentaron un 32%, hasta alcanzar los 1,81 millones de unidades. El sudeste asiático y Oceanía también mostraron incrementos espectaculares en el segmento BEV con avances del 81% y más del 100%, respectivamente.
La nota discordante la aporta Norteamérica, donde las ventas de eléctricos puros se redujeron un 15%, demostrando que la falta de infraestructura de carga y la volatilidad de los incentivos públicos continúan lastrando la adopción masiva.
Informes coincidentes y matices del mercado
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) coincide en la lectura general. En su informe Electric Car Markets in a Time of Uncertainty, el organismo señala que, pese a una caída cercana al 5% en el mercado global de coches por la debilidad en EE. UU. y China, la cuota combinada de eléctricos puros e híbridos enchufables alcanzó el 24% en el primer semestre, con previsión de cerrar el año rondando el 29%.
Con todo, conviene analizar los datos con rigor. Que los coches exclusivamente de gasolina representen el 49% no implica la desaparición inmediata de los motores de combustión. Al sumar los híbridos autorrecargables, los enchufables y las alternativas diésel, se calcula que cerca del 83% de los vehículos nuevos comercializados en el mundo aún incluye un motor térmico en su esquema mecánico.
Asimismo, la renovación del parque automovilístico circulante requerirá años. La inmensa mayoría de los turismos que transitan hoy por las carreteras del planeta siguen alimentándose de derivados del petróleo.
Consecuencias para la industria y los conductores
Para las marcas automovilísticas, la pérdida de la mayoría por parte de la gasolina pura elimina la opción de mantener productos térmicos sin electrificar como oferta principal. Los fabricantes sin una gama híbrida o eléctrica competitiva arriesgan pérdidas severas de cuota en Europa y Asia.
Para el usuario final, la escalada en el precio de los carburantes y la tensión geopolítica actúan como acelerador hacia soluciones de mayor eficiencia. El coche puramente térmico ha dejado de ser la norma por defecto para convertirse, progresivamente, en la excepción.
Fuente: El Motor







