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El problema no está en tu móvil Huawei, el problema se llama 5G

Publicado 31 Mayo 2019
El problema no está en tu móvil Huawei, el problema se llama 5G

La quinta generación de telefonía móvil se ha convertido en la nueva arma de destrucción masiva en la guerra declarada por Trump a China.

?El 5G no es una bomba atómica; es algo que beneficia a la sociedad. No deberíamos ser el objetivo de Estados Unidos solo porque estemos por delante de ellos en 5G?. Con estas solemnes palabras, Ren Zhengfei, fundador y presidente de Huawei, advertía esta semana al mundo de que la quinta generación de telefonía móvil, llamada a revolucionar la industria y la vida cotidiana de los ciudadanos del planeta, no puede convertirse en un arma de destrucción masiva como, a su entender, pretende la Administración de Donald Trump, al incluir en una lista negra la firma china.
El veto del Gobierno estadounidense primero a las redes y ahora a los móviles del fabricante asiático es una declaración de guerra que va mucho más allá de las hostilidades arancelarias. El anuncio de Google de que dejará de dar soporte a los smartphones de Huawei ha sido un golpe de efecto mundial. Millones de usuarios se levantaban el pasado lunes azorados al enterarse de que su móvil podía convertirse en un cascarón vacío porque Android, el sistema operativo con el que funcionan, ya no dispondría de actualizaciones del sistema de Google.

Siendo gravísimo el hecho de que una decisión gubernamental condene a la obsolescencia a millones de dispositivos, en realidad, es solo el primer aviso del volcán. La mayor erupción, la definitiva, está por venir bajo las siglas 5G. Esta tecnología no es solo un avance más. Gracias a la quinta generación del móvil funcionarán los coches autónomos y los robots industriales podrán procesar en tiempo real cualquier orden, lo que les convertirá en máquinas eficientes y casi humanas, capaces no solo de sustituir a operarios de una fábrica sino a un cirujano en un quirófano para realizar una operación a distancia.

El inicio de la era de la invención

?El 5G marcar√° el comienzo de lo que llamamos la era de la invenci√≥n. Es mucho m√°s profundo que lo que vimos antes con el paso al 4G o cualquier avance anterior. Y no es una exageraci√≥n. El 5G y la inteligencia artificial significar√°n miles de millones de elementos conectados, enormes cantidades de datos y todos ellos en la nube. Cambiar√° la forma de compartir archivos, las compras online o la reproducci√≥n de contenidos?, seg√ļn dijo Cristiano Amon, presidente de Qualcomm en el Congreso Mundial del M√≥vil (MWC19) de Barcelona.

El 5G dará paso a la cuarta revolución industrial gracias a saltos de innovación, que suponen una disrupción tecnológica total. Las conexiones 5G son 10 veces más rápidas (aunque en laboratorios se han alcanzado velocidades 250 veces superiores) que las 4G actuales. Gracias a esa inmediatez se podrá ver contenidos con calidades inimaginables en realidad virtual o en la televisión en 8K.

En segundo lugar, esta tecnolog√≠a multiplica por 100 el n√ļmero de dispositivos conectados con el mismo n√ļmero de antenas. Se resuelve as√≠ el problema de la cobertura en grandes aglomeraciones, como estadios de f√ļtbol y conciertos. Adem√°s, reduce tambi√©n a una d√©cima parte el consumo de bater√≠a de los dispositivos (alarmas, c√©lulas o chips), lo que les da mucha m√°s autonom√≠a.

Permitirá la conducción autónoma

No obstante, el mayor avance del 5G ser√° la reducci√≥n de la latencia, el tiempo de respuesta que tarda un dispositivo en ejecutar una orden desde que se le manda la se√Īal. Cuanto m√°s baja, m√°s r√°pida ser√° la reacci√≥n del aparato que accionemos a distancia. El 5G reduce ese retardo a un milisegundo. Esa repuesta instant√°nea es la que permite que la conducci√≥n aut√≥noma sea segura, pero tambi√©n dirigir a distancia los sistemas de comunicaci√≥n, seguridad o defensa. De ah√≠ que Trump haya centrado toda su artiller√≠a en Huawei, porque domina la construcci√≥n de redes 5G.

Lo que subyace en el pulso tecnol√≥gico entre EE UU y China tiene que ver con la m√°s honda preocupaci√≥n estadounidense por una primac√≠a china en la carrera militar y el 5G figura en el centro de esa inquietud. El Pent√°gono advierte de ello en un informe al Congreso, en el que destaca el desarrollo de firmas como Huawei y ZTE y se√Īala que el esfuerzo de Pek√≠n por ?construir grandes grupos empresariales que logren un r√°pido dominio del mercado con un amplio abanico de tecnolog√≠as complementa directamente los esfuerzos de modernizaci√≥n del Ej√©rcito y trae consigo implicaciones militares serias?.

El control de los sistemas de comunicaciones y defensa

En un lenguaje mucho más crudo se expresaba el general retirado James L. Jones: ?La tecnología 5G de Huawei es la versión siglo XXI del mitológico Caballo de Troya?, advertía en un documento de recomendaciones publicado el pasado febrero por el Atlantic Council, uno de los grandes laboratorios de ideas de Washington.

?Si China controla la infraestructura digital del siglo XXI ?razonaba? explotar√° su posici√≥n para sus prop√≥sitos de seguridad nacional y tendr√° una influencia coercitiva en EE UU y sus aliados, ya que estas redes procesar√°n todo tipo de datos, y China desde luego las usar√° para llevar a cabo espionaje?. Y agreg√≥: ?la expansi√≥n del 5G chino amenazar√° la interoperabilidad de la OTAN, ya que EE UU no podr√° integrar su red 5G segura con ning√ļn elemento de los sistemas chinos?.

El presidente estadounidense cree que Huawei puede instalar en las redes una capa oculta (lo que se conoce como puerta trasera) con la que el Gobierno chino controlará las comunicaciones de todo el mundo, incluyendo EE UU. Huawei insistió una y otra vez esta semana en que esa acusación es falsa y ofrece a cualquier autoridad el acceso a sus redes para que puedan comprobarlo por sí mismas.

Liderazgo en tecnología

En Europa, Huawei tiene una cuota de mercado del 35%, que en Espa√Īa se dispara hasta el 60% en las redes de nueva generaci√≥n. M√°s de 2.500 patentes relativas al 5G llevan su nombre y tiene contratos con unos 40 operadores. Si estos, incluyendo los espa√Īoles (Telef√≥nica, Vodafone y Orange), secundan el bloqueo a Huawei, les ser√≠a imposible desplegar a tiempo una red 5G. De hecho, Europa ya va con retraso respecto a pa√≠ses como EE UU, Jap√≥n, China o Corea. Solo Nokia y Ericsson le hacen sombra, pero la tecnolog√≠a y despliegue de la firma china son m√°s avanzados y menos costosos.

?Nuestras tecnolog√≠as 5G van al menos dos a√Īos por delante y ser√°n l√≠deres mundiales durante mucho tiempo. Nuestras estaciones base de 5G se pueden instalar a mano. No hace falta torres ni gr√ļas ni cortar carreteras para construirlas, ya que tienen el tama√Īo de un malet√≠n. Por eso es precisamente el departamento de 5G el que ha sido objeto de los ataques de los EE UU?, dijo esta semana Zhengfei en declaraciones recogidas por medios chinos.

El fundador de Huawei, cuya biografía arranca como militar del ejército rojo, calmó a una audiencia enfervorecida, y les pidió que no recurrieran al nacionalismo ni al populismo en respuesta al bloqueo estadounidense.

Respuesta de China al desafío de Trump

China tiene muchas armas tecnol√≥gicas y comerciales en su arsenal para responder al desaf√≠o. La primera es que es el primer inversor mundial en innovaci√≥n y su retirada de los pa√≠ses occidentales causar√≠a da√Īos considerables. Tambi√©n puede cortar el grifo de las exportaciones de los metales raros, imprescindibles para los tel√©fonos m√≥viles. Pero sin duda, la m√°s temible es que aplique los planes de contingencia que dice tener para esquivar el aislamiento estadounidense (el plan b del que habla Huawei) y desarrolle un sistema operativo que reemplace a Android y acabe con el cuasimonopolio de Google, con una cuota de mercado del 85%.

El plan pasa por avanzar también en el desarrollo de sus propios chips de procesamiento y de memoria, rompiendo el cerco que le han impuesto los fabricantes como Intel, Qualcomm, Xilinx, Broadcom, Micron Technology y Western Digital o la británica ARM. Los conglomerados industriales chinos como Huawei pasarían una larga travesía del desierto pero al final estarían en disposición de destronar a los gigantes norteamericanos como Google, Cisco, Microsoft o Qualcomm, cuyo dominio nadie discute ahora.

Est√° en juego algo m√°s que la desilusi√≥n de millones de usuarios de Huawei. El 5G representar√° el 15% de las conexiones m√≥viles globales en 2025, cerca del 30% en mercados como China y Europa y del 50% en EE UU, seg√ļn la GSMA. En ese a√Īo, la cantidad de conexiones globales del Internet de las cosas se triplicar√° hasta los 25.000 millones. Ahora toca decidir si quien controla esas redes inteligentes y maneja a distancia los dispositivos tendr√° su despacho en Pek√≠n o en Washington.

Fuente: El País.com

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